jueves, 25 de noviembre de 2010



En el quehacer pedagógico nos encontramos con una dura realidad, un realidad que para los alumnos que quieren ser profesionales de la educación, necesariamente deben mantener mentes abiertas y analíticas frente al tema y entender nuestra propia percepción del tema.

Antes de profundizar en esta conversión, debemos aclarar algunos términos que siempre son buenos recordar, en la misma conversión saldrán a la luz. Primero que todo hablaré de la motivación que es entendida como el impulso interno que orienta nuestra conducta y el motor de la acción (según la psicología) y sin motivación nuestra verdadera vocación pierde nitidez, se diluye el entusiasmo, se generan dudas y surge el miedo a no poder lograr los objetivos. Muchos de los estudiantes de ésta carrera han expresado alguna vez que en su proceso de formación la aseveración de que sus motivaciones han disminuido y para algunos de ellos ha significado el término de sus carreras.


Ésto que todo estudiante puede llegar a sentir, en definitiva puede ver algunas de las causantes y consecuencias, y como último punto, cuando una persona pasa por un momento difícil tiende a entrar en incertidumbre, por lo tanto se produce una confusión que no permite ver con claridad el futuro.


La verdad, es que para que ello llegue, los factores pueden ser variados y en distintos niveles de intensidad o sensibilidad, por una parte tenemos las relaciones sociales; sabemos que en nuestras carreras establecer lazos afectivos es casi inevitable, ya que el trabajo colaborativo, grupal, interdisciplinario son elementos que fortalecen estos o todo lo contrario, y con ello se desprenden habilidades sociales que en el proceso de formación se hace evidentes, la persona que no las puede desarrollar por características innatas o problemas de autoestima,
pueden llegar a sufrir una involución motivacional.


Lo otro fundamental es la sociedad; ¿qué será de la sociedad? se preguntarán. Al salir de ésta carrera tenemos un rol social y un estatus. Para que nos quede claro el "estatus" nos define las pautas de comportamiento y ese conjunto de comportamientos es el "rol" cuál es el problema aquí, es que socialmente, y a lo largo del tiempo, a los profesores se les ha desvalorizado tanto en su rol como estatus, lo primero que nos dicen cuando entramos ha ésta carrera, es que los profesores ganan poco dinero y que el trabajo que con lleva es muchísimo.


Son muchos los llamados y poco los escogidos, algunos se desilusionan del sistema porque ven que es imposible para ellos producir un cambio interno, por ello ¿Qué mantiene la vocación si las motivaciones se debilitan?, es difícil darle una respuesta a ésta pregunta, sin embargo desde mi verdad al menos para mi significativa, el hecho de que en cada práctica vea y reafirme éstos pocos factores que debilitan la vocación que es el motor de la acción en una profesión y alimentación para el alma, le dedico un tiempo a mi mente.


Llegué a la conclusión, que cuando uno llega a establecer esa concexión con los alumnos en el aula el mundo desaparece, y eres tú como ser y tus niños, uno...las TIC como apoyo a la hora de entregar los contenidos se pueden hacer muy entretenidos para ambas relaciones profesor-alumno, alumno-profesor, y ese lazo que se consigue desde las risas y de establecer un contacto afectivo y entretenido en las clases, hace que olvides todo las sombra que te puedan rodear, y es allí cuando te haces conciente de cuál es tu misión con nuestros niños, y lo mucho que nos necesitan, y te reafirman el porqué estás allí con ellos, esforzándote e incluso nadando contra el río, pero eso es lo que te hace feliz, ese momento, ese instante en que tus niños iluminados, sus rostros, sus ojos...es la recompensa más bella que tenemos como profesores, cuando logremos día a día sentirnos así, es porque un cambio has producido, es porque sabes utilizar las herramientas que te rodean, es porque sabes que metodología necesitan, es porque estudias, investigas, aplicas y te retroalimentas, es porque tienes tiempo.


Aunque el tiempo es un factor determinante en nuestro quehacer, todavía pienso que se puede, y hasta que no entre en el sistema para hacer cambios con nuestros niños, hasta ese entonces, nos volveremos a ver.


Todo parte de la experiencia y la conciencia.


A mi profesora Luz.

Que es mi mayor inspiración.